Las migas de la goma de pan que deshago,
En los pelos de la alfombra se enganchan
Como un inútil a su esperanza.
Y aún tengo en silencio el teléfono
Por si llamas, por si me interpongo
Como el tiempo, pasan las horas,
Algunas sin prisa; sin pausa más abundan
De repente un ojo,
Un lagarto rojo.
Afú, he vuelto a manchar los apuntes.
Café, no te marches,
Que aún me queda su nombre.
Es tuyo? me encanta ^^
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